La mentira de las bombillas de bajo consumo

jueves, enero 19, 2017
Escribí este artículo en 2015 para mi clase de Ecodiseño tras el visionado del documental “Bulb Fiction” (2011, Christoph Mayr). Ayer me reencontré con él, y no quise volver a dejarlo abandonado en la carpeta de textos de la universidad.

 
¿Qué creemos que compramos cuando decidimos pagar por una bombilla de bajo consumo? Seguramente aspiremos simplemente a llevarnos una bombilla que aun resultando cara en tienda no dispare la factura de la luz (por lo que a largo plazo termina por resultar rentable). Sin embargo, ¿qué nos llevamos realmente? Para ignorancia de la mayoría: un riesgo añadido que afecta directamente a la salud.


Nos alegaron que la desaparición de la clásica bombilla incandescente se debía únicamente a un plan de reducción de las emisiones de gases efecto invernadero, y sí, de hecho éstas se ven reducidas en un 20%-30%, pero aunque de primeras parezca un gran cambio, queda lejos de ser la panacea; tan sólo supone un 0,4% del total, queda mucho por hacer. De lo que nadie nos habló es de que lo nuevo no siempre es sinónimo de mejor. Al menos no en todos los aspectos. ¿Para el medio ambiente? Aparentemente sí, pero ¿hasta qué punto estamos dispuestos a comprometer nuestra propia vida por ello? El nuevo modelo de bombilla contiene mercurio en cantidades no tan reguladas como deberían, como si el mundo no hubiese escarmentado lo suficiente con tragedias como la de la bahía de Minamata.. Y lo peor, es que por desgracia parece ser que no.
 
El mercurio (Hg), al igual que cualquier otro metal pesado, posee efectos acumulativos; y en el caso concreto de su contacto con el organismo, queda atrapado en una cárcel en la que los peor parados son los barrotes. Las afecciones al sistema nervioso son severas aun hablando de pequeñas cantidades y sin embargo al tratar productos que lo contienen se anteponen las necesidades de producción a los riesgos sanitarios. Aunque nos hayan hecho creer que sí, lo cierto es que ni la marca de Conformité Européenne ni los límites admisibles establecidos (5mcg para el caso) nos garantizan la plena seguridad. O al menos no toda la que podrían, y qué menos deberíamos exigir, ¿no? Pero nos encontramos ante la historia de siempre, la que afecta de igual forma a tantos otros temas, y es que Europa está dominada por intereses empresariales, los cuales -sorpresa- responden principalmente a aspectos económicos.

Para más inri, ni siquiera existe un protocolo de actuación adecuadamente extendido para desechar correctamente y sin impactos añadidos las luminarias de bajo consumo, yo misma he podido comprobarlo: “Tranquila, aquí nos ocupamos” mientras lanzaban la bombilla a un cubo común.

Por tanto, que las bombillas tradicionales se desestimaron por razones energéticas nos lo han dejado claro, pero poco sabe la conciencia pública acerca de la verdadera razón por la que se impulsó con tanto ímpetu el cambio a pesar de lo ya conocido sobre el mercurio. Aunque podemos imaginarlo. El hecho de que la decisión no fuese votada en sede parlamentaria si no decidida sencillamente por un comité en el cual un porcentaje de los miembros pertenecía a empresas líderes del sector, suficientes como para que el aroma a negocio influyese cuidadosamente en las decisiones políticas sin saltar las alarmas del soborno, ya nos debería hacer sospechar. Aunque a decir verdad nada de esto es novedoso; se lleva décadas reduciendo intencionadamente la duración de la vida media de las bombillas. Ah, la famosa obsolescencia programada. Y es que si bien la clásica incandescente transformaba el 95% de la energía en calor, ¿no hubiera sido más inteligente desarrollar una estrategia alternativa que aprovechase esa pérdida mediante una técnica más eficiente?

Pero vaya, como siempre, “parece que quienes se han puesto gafas políticas han perdido de vista la realidad”. Será que habrá que hacerse más a menudo la pregunta de por qué la bombilla del cuartel de bomberos de Livermore, California lleva encendida desde 1901 y la nuestra no.
.
.

#Cahiers du Cinema: La La Land

domingo, enero 15, 2017
Hemos ido a ver "La La Land" y un poco al volver en el metro sí que hemos bailado.

Título Original / La La Land
Género / Musical
Director / Damien Chazelle
Guión / Damien Chazelle
Año / 2016
Duración / 128 min.
País / EEUU
 
 
Sinopsis /  Narra una tempestuosa historia de amor que se verá obstaculizada por el afán de triunfo de los protagonistas. Mia, una aspirante a actriz que trabaja como camarera, y Sebastian, un pianista de jazz que se gana la vida tocando en sórdidos tugurios, se enamoran, pero su gran ambición por llegar a la cima amenaza con separarlos. (FILMAFFINITY)

Ahora, como era de esperar, me pasaré dos semanas cantando "City of Stars" y mi favorita "A Lovely Night" intentando dármelas de Fred Astaire y Ginger Rogers en el Swing Time del 36.









.
.

Mi 2016 resumido en 25 canciones

sábado, diciembre 31, 2016

Que nos queden las tradiciones, y que, a pesar de todo, nunca nos falte la música.


Wishlist, #9

domingo, octubre 30, 2016

Contaba con ello, la verdad, aunque quizás no de esta manera. 
Mudarme me ha servido para crear esa imagen mental hasta entonces algo difusa de lo que tengo, lo que necesito, y lo que -para que engañarme- no. Meter mi mundo en dos maletas y varias cajas resultó ser un ejercicio psicológico más útil de lo esperado: una acaba comprendiendo los patrones que rigen sus gustos materiales y siendo consciente de por dónde es más fácil empezar a prescindir. 

Querer con cabeza, esa es la idea para los meses que están por venir.
 


Visual Error

sábado, octubre 29, 2016

Pocas cosas mejores que la luz y los reflejos.
*MeError es un proyecto del italiano Leonardo Magrelli.

     

     

     

    

    

    

    

    



#Favoritos: abril 2016

sábado, abril 30, 2016

A punto estuvo de pasárseme que abril, a fin de cuentas, también había tenía bastantes cosas buenas:
.
1. Compré mi entrada el 23 de octubre, justo diez segundos después de que la plataforma online lo permitiese. No descartaría de hecho haber sido la primera en hacerlo. Así que medio año después allí estaba, dejándome la voz frente a Oli Sykes y los suyos y pensando en lo mucho que había merecido la pena haber madrugado aquella mañana de otoño.
2. En nuestra fugaz escapada a la capital aprovechamos también para comer en Naïf (Sandwich & Bar). No sabría decir si fue la necesidad de reponer fuerzas del momento o que la hamburguesa mexicana que pedí llevaba todo cuanto me gusta en esta vida, pero repetiré sin duda en mi próxima visita.
3. Volviendo a hablar de música: ¿dónde estaba yo cuando Grimes lanzó Flesh without Blood? El vídeo, grabado en el peculiar Madonna Inn Resort, es maravilloso; y la canción, muy dificil de olvidar.
4. Últimamente también he hecho ejercicio. Sí, ¡ejercicio! Hace unas semanas desempolvé la vieja bici que tan extensión de mi cuerpo fue en mi infancia y me la traje a Gijón. Es de agradecer que cada vez haya más carriles señalizados por la ciudad, pues no veáis lo bien que me sienta pedalear un rato.
5. Por otro lado, otra cosa que me ha llenado mucho este mes ha sido participar como voluntaria en la última "Operación Kilo" organizada por la Fundación Banco de Alimentos de Asturias, con quienes llevo colaborando desde el pasado año. Recoger 34.505kg de comida en tres días (y que Carrefour doble desinteresadamente esa cantidad) es para que le salte la lagrimita a cualquiera.
6. Por último, contaros que creo que sigo a @petitebrunette desde el día exacto en que llegué a Internet, y de eso hace ya casi diez años. Su blog, thepetitebrunette.com, era, y aún hoy abandonado es, de lo mejor que he leído por la blogosfera moderil. Ahora, en pleno 2016, se ha pasado a las newsletters, y si aún no estáis subscritos a Penny de verdad que no sé a que estáis esperando.
.
.


#35mm: Segunda vida

miércoles, abril 27, 2016

Como ya en su día os conté (y os enseñé), el pasado septiembre me fuí de road trip familiar por el sur de Francia y el noroeste de Italia. Además de más equipaje del que debiera, llevé conmigo la cámara analógica (Minolta F35 Big Finder) que cayó en mis manos el día en que, años ha, hice la primera comunión. Era el primer carrete que disparaba con ella en -posiblemente- más de una década, por lo que a la incertidumbre habitual del "¿cómo saldrán?", se le sumaban los nervios del "¿saldrá siquiera algo?".

Recogí 24 fotos, y aunque algunas de ellas se podían haber ido sinceramente derechitas a la papelera, otras salieron así:

*Fotos tomadas en Portofino, Niza, Manarola, Mónaco y Biarritz.





.

#PorraOscars2016

domingo, febrero 28, 2016

Creo que nunca había llegado a los Oscars con los deberes tan bien hechos. 

Tras verme la (gran) mayoría de las cintas nominadas y, como siempre con cierto conflicto entre el querer y el creer, mi porra para esta edición ha quedado así: